Echagüe seguirá jugando la Liga Argentina

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En diálogo con EL DIARIO, Marcelo Casaretto, vicepresidente y responsable del básquet profesional del Atlético Echagüe Club, dio cuenta de cómo golpeó al equipo la pandemia. Se refirió además, a los vínculos contractuales de los jugadores que compitieron en la Liga Argentina hasta marzo y ahondó en detalles sobre el armado del plantel en vistas a lo que viene.

La realidad es que de alguna u otra manera, la pandemia a nivel mundial afectó a todos. El COVID-19 caló hondo principalmente en las viejas costumbres como la rutina habitual, los encuentros sociales, la asistencia a eventos o espectáculos masivos, entre tantas otras aristas por mencionar.

El deporte y todo lo que rodea al mismo, sufrió un duro revés. Ya sea desde lo competitivo como desde lo económico.

Más allá de su rica historia, la vida institucional del Atlético Echagüe Club (AEC) está muy referenciada al básquet, deporte que de hecho, lo tiene en las primeras planas a nivel nacional desde hace ya 37 temporadas.

Marcelo Casaretto, en su rol de vicepresidente y responsable del proyecto del básquet profesional de la entidad, dio cuenta de cuán duro impactó el coronavirus en el transitar del AEC y analizó cómo prevé diagramar algunas aristas en vistas a las próximas competencias, que de hecho, todavía restar ser oficializadas.

-¿En qué momento los encontró el receso de la actividad por el coronavirus?
-Nosotros queríamos ser campeones y ascender, pero a raíz de la determinación de la CABB y la AdC respecto a la finalización temprana del certamen, no pudimos hacerlo. Lamentablemente todos los torneos quedaron sin resolución. Hasta ese entonces, estábamos muy bien.
Desde esa fecha, por marzo aproximadamente, tenemos el club cerrado, al igual que todas las demás instituciones. Nos encontramos en una situación difícil, precaria, con todos los empleados cobrando sus sueldos parcialmente y demás. Así que, en ese contexto, en lo que refiere al básquet profesional, que tenemos completamente separado del resto de la entidad, tuvimos que renegociar acuerdos con jugadores, cuerpo técnico y staff, con quita salarial teniendo en cuenta los meses que faltaban para terminar el campeonato. Acordamos pagarles esos convenios en cuotas, que actualmente estamos saldando. En definitiva, estamos cerrando los compromisos de la temporada anterior.

-Teniendo en cuenta el panorama incierto y la dinámica con la que se manejan las cuestiones relacionadas al coronavirus, ¿cómo planifican lo que viene?
-En cuanto al futuro, podremos planificar lo que viene dependiendo de las cuestiones sanitarias para volver a jugar y de cuándo el Gobierno habilite las competencias deportivas. Ni Boca ni River saben cuándo van a volver a jugar al fútbol, tampoco sabe Echagüe cuándo volverá a jugar al básquet. No obstante, como concepto general, puedo decir que en condiciones normales, una vez que la actividad se restablezca, Echagüe seguirá jugando, tal como lo hizo siempre desde hace 36 temporadas, junto con Atenas de Córdoba.

-Hay equipos que empezaron a armar su plantel. ¿Qué prevé hacer Echagüe?
-Nosotros todavía no avanzamos en contrataciones ni de jugadores ni de cuerpo técnico, porque necesitamos saber también cuándo y cómo volverá a disputarse la Liga Argentina. Estamos esperando definiciones que nos trascienden a nosotros.
Hay equipos que están armando su plantilla, es cierto. Justamente, el viernes me comuniqué con algunos pares de otros clubes y me confirmaban que lo que están haciendo son acuerdos verbales condicionados a la competencia. Normalmente, cada contrato tiene una duración de 10 meses, incluyendo la pretemporada, siempre y cuando se lleguen a las finales. En nuestro caso, iniciamos el calendario oficial con la pretemporada el 1 de septiembre que pasó y la terminamos a comienzos de marzo, por lo que jugamos unos seis meses y medio casi. Entonces me pregunto, de cuánto tiempo será la temporada que viene. Teniendo en cuenta esto, no vamos a pagar por 10 meses. La costumbre es que en condiciones normales, se paguen 10 meses pero teniendo en cuenta esta condición extraordinaria, eso es imposible. Aún estamos esperando que el Gobierno concrete los aportes de la temporada anterior, que entendemos la demora y a la vez, nos gustaría también que nos planteé cuál será el horizonte a futuro.

-Ante la falta de definición en todos los sentidos, ¿cómo piensan manejarse económicamente?
-Las máximas categorías del fútbol y básquet, reciben ingresos por televisión y a su vez, la televisión presiona para obtener productos para vender. Pero, en las segundas categorías, donde estamos nosotros por ejemplo, no recibimos nada por la televisación. Entonces, ¿cómo volvería nuestra actividad? ¿Con público o sin espectadores? Y si vuelve sin público no tendríamos recaudación, por lo que se nos haría todo muy cuesta arriba.
En el deporte estamos por un lado los dirigentes ad-honorem, que nos movilizamos por la pasión y por otro, están quienes cobran, como jugadores, entrenadores, árbitros, comisionados y demás, ya que están realizando su trabajo. Entonces, todos los que perciben ingresos necesitan que arranque la competencia cuanto antes porque necesitan cobrar. Pero habrá que tener en cuenta antes, las condiciones sanitarias del país.
Los clubes que están cerrando contratos son los que tienen un empresario atrás, con muchos fondos propios o un grupo dirigencial que aporte sus propios recursos. No obstante, las instituciones que ya están cerrando contratos, están llamando a jugadores de otras categorías. De hecho, Atenas de Córdoba, un histórico, contrató cuatro jugadores ya, provenientes de Liga Argentina. Es decir, de un nivel inferior al que tenía. Esto habla a las claras de las bajas existentes en los presupuestos. Es una realidad que nos impactará a todos cuando tengamos que cerrar contratos. Naturalmente, el presupuesto será muy inferior a los que existían antes. Desde nuestra parte, armaremos un equipo humilde. Seguramente buscaremos muchos jugadores de la zona, para darles una oportunidad. También, nos ha pasado que hemos llamado en algunas oportunidades a jugadores de la ciudad y la provincia y terminan optando por irse a otro lado. No es solamente la opción de uno. A veces, hay jugadores que por una diferencia casi insignificante optan por irse a otros lugares. El profesionalismo es así.