Para un hijo pródigo del club del Puerto Viejo, el ascenso al TNA frente a Salta Básket y el título del Torneo Federal conseguido en Carmen de Patagones en el 2015 fue algo histórico y muy deseado. Con varios ascensos en su espalda, lo logrado con el Sureño fue lo máximo. Hoy se cumplen cinco años, los aniversarios pasarán y cada vez que lo recuerde, el “Agu” seguirá emocionándose, con la voz entrecortada, con un nudo en la garganta que al día de hoy lo hace hablar pausado.
“Para mi significó cumplir el objetivo de cualquier jugador que soñó con salir campeón en su club sea la categoría que sea. En mi caso duplicado a la máxima por haberlo hecho prácticamente dos veces en tres temporadas; de Liga Provincial al Torneo Federal y luego al Torneo Nacional de Ascenso” empezó recordando Richard, capitán y referente del equipo uruguayense.
Agustín se crió en Parque Sur y es parte de una familia totalmente ligada al barrio y consecuentemente al club. Nació picando la naranja e hizo todas las categorías formativas en la institución. Se fue a jugar al Tomás de Rocamora donde lograría el ascenso al TNA en 2011, algo que repetiría en La Unión de Colón. Sin embargo, lo logrado en 2015 con Parque fue lo máximo que le pudo pasar. “Fue todo muy rápido y muy fuerte en lo personal. Era mi sueño de pibe con mis amigos que hemos compartidos todas las categorías formativas fuera y dentro de la cancha y es una amistad que perdura hasta el día de hoy. Poder lograrlo con ellos; algunos afuera y otros adentro, con mi familia, mis hermanos, mi papá como dirigente y mi tío como entrenador fue algo especial. Lo pongo en el top 1 de mis logros deportivos y no lo cambio por nada del mundo. Son cosas imborrables que si cuando sos chico te piden que firmes algo así o parecido lo firmaba con los ojos cerrados. Fue alcanzar la gloria, creo que en la parte deportiva no lo voy a volver a sentir, más allá de todos los ascensos que he conseguido. Todos los logros son diferentes y tienen sus sentimientos pero ese ascenso con Parque Sur fue lo mejor de mi carrera”.
Sobre las virtudes de ese equipo comandado por René Richard, el base destacó: “En la pretemporada ya sabíamos que teníamos un gran equipo basado en el buen grupo humano que iba a llegar muy lejos siempre y cuando los resultados nos acompañaran. Había mucho potencial, el equipo era larguísimo y a medida que iba transcurriendo el torneo íbamos sumando jugadores como Lorca o Meriano que nos dieron una mano a medida que la fuimos necesitando. Además se adaptaron al equipo de una forma extraordinaria, fue la ayuda y un empujón para seguir creciendo. Cada jugador llegó a su máximo nivel, se dio todo en cada partido y cada entrenamiento. El día a día era excelente, René, su ayudante y el profe Martín Pinilla manejaron la temporada muy bien, prácticamente no hubo lesionados y eso fue fundamental. Pudimos estar todos la gran mayoría de los partidos. Recuerdo que fue una temporada perfecta, hoy cinco años después me parece una locura lo que hicimos”.
A cinco años, el exitoso desenlace de la temporada y todo lo que significó, continúa en la memoria viva del basquetbolista y además anhela en un futuro volver a festejar un campeonato con la camiseta del club del Puerto Viejo: “Me encantaría volver a repetirlo y todos los años que se cumple un nuevo aniversario es hermoso recordarlo con las fotos y los videos. Se me viene a la memoria toda la gente que viajó a Salta en esa serie y en la cancha cantando taparon a más de tres mil personas; fue muy loco. Me acuerdo de Lucas Acosta, un amigo en particular que hoy no está con nosotros que pudo hacer ese viaje y disfrutarlo. Esas cosas son las que quedan”.
“Creo que para el club haber ascendido de Liga Provincial al Federal ya era algo muy grande. Más teniendo en cuenta que algunos pocos años atrás no estaba participando a nivel provincial con Primera. Fue todo rápido, en seis años la institución se puso a nivel nacional en la segunda categoría y peleando cosas importantes como llegar a cuartos de final o pelear por meterse en un Súper 4” relató Agustín acerca del crecimiento de la institución en los últimos años.
El ascenso del 2015 de Parque Sur marcó un antes y un después. El club de barrio llegaba a la segunda categoría del basquetbol argentino, camino que sigue transitando. “El club ha logrado más que el objetivo de participar en un gran nivel, que hayamos vuelto en su momento Felipe Pais, Elnes Boolling o yo fue una forma de agradecimiento, una muestra del cariño que le tenemos. Siempre que Parque nos necesite vamos a estar. Nos hubiera gustado a todos, especialmente a mi poder jugar con Feli y con Elnes pero no se dio, aunque estamos a tiempo y en un futuro vamos a hacer lo posible para juntarnos los tres con nuestros amigos y familiares alentando afuera de la cancha como cuando teníamos 12 o 13 años” admitió el capitán dejando abierta la posibilidad de jugar con sus viejos amigos en un futuro en el Gigante Azul.
Por último, Richard le dedicó algunas palabras al club: “Le agradezco a Parque las amistades, la familia, los valores, me formó como persona y hoy estamos todos juntos ayudándolo desde donde se puede. Algunos desde la parte contable, otros ya son dirigentes. Hay mucha gente que ha vuelto al club gracias un poco a lo que hemos logrado en estos años. Mi deseo es que Parque pueda seguir participando a nivel nacional y que los chicos de las inferiores tengan sentido de pertenencia con el club, con amor y responsabilidad”.
A cinco años de la gloria

Hoy se cumplen cinco años de que Parque Sur obtuviera el mayor logró de su carrera deportiva, cuando al ganarle a Salta Basket obtuvo el ascenso al ex TNA, hoy Liga Argentina de Básquetbol. El 25 de mayo de 2015, en su estadio de la República Argentina le ganaba a los salteños por 74 a 66, quedándose con la serie y el pase a la segunda categoría del básquetbol argentino.
Los sureños habían ganado el primer encuentro jugado en Salta, por 81 a 73; el segundo lo perdió también en el noroeste del país por 86 a 78; mientras que el tercer lo ganó en el Puerto Viejo por 80 a 60. Ese logró fue festejado por todo un barrio durante toda la madrugada invadiendo las calles céntricas y terminar en la esquina de San Martín y 3 de Febrero con un festejo entre jugadores y simpatizantes.











