Ferro – Capuchinos: Un clásico jugado entre caballeros

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Ferrocarril mantuvo la categoría, continuará jugando el Torneo Federal de Básquetbol, tras barrer a Capuchinos en la Serie al mejor de 5 por 3 a 0. El último toque lo dio este viernes por la noche, donde volvió a ganar claramente por 72 a 58 en un partido que había empezado muy mal, donde la visita sacó clara diferencia en el juego y en el marcador.

Pero lo verdaderamente importante, más allá del resultado, estuvo en la actitud de los dos equipos, que es para mencionar realmente. Ambos equipos se comportaron de una manera ejemplar, porque era un clásico y ninguno tuvo siquiera un gesto, un ademán que pudiera interpretarse como fuera de lugar. Por el contrario, cuando se terminó el partido, unos 40 segundos antes porque Capu claramente vio que ya no había nada que hacer, Ariel Blanc, entrenador de Ferro, saltó y fue rápido a saludar a Fabricio Goñe, quien ya venía rumbeando para encontrarse con su colega.

Los jugadores comenzaron a saludarse amablemente, los hinchas de Capu aplaudieron y así contuvieron a su equipo en este momento triste, y la hinchada de Ferro hizo un silencio por ese instante, y al rato recién comenzaron a gritar otra vez por su club.

Es evidente que había una directiva, no sabemos de quien, de que no había que exaltarse en los festejos, en nada que pudiera interpretarse como una burla para el rival. Incluso, Ariel Blanc se fue enseguida para el vestuario y no se quedó a festejar con los jugadores que, casi mesuradamente, saltaron haciendo una ronda cerca de la mitad de cancha, pero impulsados por su gente que había ingresado para festejar con ellos.

Nada fuera de lugar y allí estuvo lo realmente saludable. Todos se fueron con tranquilidad, nadie hizo siquiera una mueca, hubo quienes ingresaron a la cancha y saludaron a los jugadores correctamente, ni siquiera la hinchada cantó contra Capu. Entonces, a eso hay que llamarle corrección, caballerosidad deportiva, entender que esto es un deporte y que uno tenía que perder, porque en el básquetbol no existe el empate.

En definitiva, tanto Ferro como Capu dieron muestras de su grandeza, la de jugadores, cuerpo técnico y su gente. Fue una fiesta deportiva, porque durante el partido ambas hinchadas festejaban sus puntos, aunque nunca hubo duelo verbal, cada uno en la suya. Y lo más importante de todo, había familias viendo el partido y esos pequeños o no tan pequeños, se llevaron una linda imagen de ir a compartir un encuentro deportivo. Seguramente los padres aplaudieron la actitud de todos y volverán cuando el básquetbol los convoque.

En lo deportivo, los números mandaron y por eso Ferro y Capu tuvieron que llegar a esta inédita definición por el descenso. Ambos hicieron mala campaña en el torneo y Ferro tuvo ese pequeño plus de festejo por haberse salvado de descender, y nada más. Ahora, seguramente se focalizará en hacer el balance, en ver cómo sigue la historia y los dirigentes ya pensarán en volver a hacer el sacrificio que siempre hacen para que el equipo se presente con el mejor nivel de competitividad posible.

Lo mismo para Capu, que seguramente primero deberá digerir el golpe de haber descendido y, como tantas veces, reinventarse para volver a intentarlo, volver a luchar por ascender, porque son gente de básquetbol y gente que no baja los brazos así nomás. Pero, claro, deberán hacer una profunda introspección, y así poder empezar otra vez casi de cero. Ver quiénes se quedan, quiénes se van. Y en esto último también deberá pensar Ferro.

Ya lo dijimos muchas veces que los clubes, en general, en nuestra ciudad, no cuentan con una estructura económica que dé cierta tranquilidad. Tienen que buscar apoyo externo y tratar de acomodarse al presupuesto que se reúne. Por ello es vital el trabajo de los dirigentes y en este caso puntual de Ferro y Capu sabemos que andan “a las corridas”, como se dice habitualmente, para que como mínimo se tenga lo indispensable. A veces, claro, no se tiene la recompensa deseada, pero lo importante es reponerse, levantarse y seguir.

Pero más allá de todas estas cuestiones, que seguramente llevarán su tiempo y serán definidas, en ambos clubes, queríamos resaltar lo que vimos, esa caballerosidad, esa mentalidad de ambos por hacer realidad aquello de “rivales sí, enemigos no”, y brindar un buen ejemplo. En estos tiempos tan acelerados, y también por momentos alterados, tenemos que resaltar algo que tiene que ser natural en todos lados. Pero, por las dudas, Ferro y Capu nos hicieron saber de que todo eso bueno todavía existe. Gracias.

(Fuente: Diario El Sol)