Tras la eliminación de Sportivo San Salvador a manos de Unión de Crespo en los cuartos de final, el entrenador del “Celeste”, Alejandro Elizalde, habló con FM Imágenes 89.1 y dejó sus sensaciones de una campaña que dejó a muchos con gusto a poco tras haber culminado con el N°1 de la fase regular.
En una rica charla con el colega Alejandro Félix en el programa «Contraataque», el ex asistente de Hernán Laginestra en Estudiantes de Concordia, hizo un análisis completo sobre la ineficacia ofensiva del equipo, habló del carácter de los jugadores y dejó en claro la diferencia de objetivos con los dirigentes.
EL BALANCE Y LAS DEFICIENCIAS EN PLAYOFFS
“En la primera parte del torneo sacamos una gran ventaja con la continuidad de los mismos jugadores, del equipo y del entrenador; ese envión nos vino bárbaro y fue un poco lo que nos depositó en el primer lugar. Y después me parece que nos fueron encontrando la vuelta con el tiro exterior como parte del juego, no aisladamente, que fue lo que más nos perjudicó. En la primera parte de la Liga nos respetaban un poco más el tiro con lo cual podíamos ir más para adentro y meter de afuera a través de penetraciones y descargas y no de forma aislada. Creo que fue lo mejor que hizo Unión de Crespo en la serie de cuartos de final, jugar muy cerca del aro. Y además no pudimos desarrollar una forma de juego que veníamos teniendo”.
“El equipo jugó incómodo en ataque, nos bajó muchísimo el goleo en los últimos juegos y nosotros en realidad no habíamos cambiado nada. Modificamos cuestiones tácticas en los entrenamientos según el rival con el que jugábamos pero la matriz y la estructura fue la misma en las dos temporadas. Al estar sin goleo se nos caía un poco la actitud y la concentración defensiva; es muy difícil que un jugador siga defendiendo si le está yendo mal ofensivamente, me parece que es algo complementario”.
“Me hubiese gustado agregarle más tiro y defensa de lo hecho la temporada pasada, era lo que había que mejorar. Y en cierta forma, en defensa lo pudimos cumplir repitiendo lo del año pasado como el equipo que menos puntos recibió en la fase regular, mientras que en cuanto al tiro me ha quedado una cuenta pendiente. A Merino lo defendieron muy abajo del aro y él no tiene tiro; el jugador que el común de la gente piensa es el tirador, Ricardo Truffa, no lo es, tiene más o menos los mismos porcentajes que Arroniz; ambos son jugadores atléticos y penetradores”.
“Agustín Filleul es, para mí, por lejos el mejor defensor perimetral de la Liga, pero tampoco tiene tiro; Duilio Contreras en un jugador que tiene tiro pero no es que viva de eso. Entonces se hace muy difícil jugar sin tiro en cualquier categoría”.
LA PRESIÓN DE IR SIEMPRE PUNTERO
«El hecho de ir primero todo el tiempo y que empieces a sentir en el juego que se empieza a equiparar, que los otros equipos empiezan a mejorar, que vos también has mejorado pero en un nivel menor de los que estaban mucho más abajo, seguramente eso genera un desgaste desde lo mental. Mi segunda Liga Provincial me hace ver que los equipos que vienen a los tumbos, emparchándose, y con jugadores con carácter y antigüedad, están bien en el momento que tienen que estar bien y allí sacan las diferencias. Y el equipo que viene más o menos regular, en esos momentos le falta el carácter».
«Nosotros tuvimos un momento que ganábamos todos los partidos. Suponiendo que seguíamos ganando pero nos encontrábamos que en los playoffs el primer partido lo perdemos, no estás acostumbrado a perder. Entonces yo calculo que eso psicológicamente juega; en cambio si ganás y perdés del mismo modo, llegás a la instancia definitiva viviendo las dos cosas, habiéndote peleado en el vestuario, etc… Me parece que lo que más nos afectó como equipo la cuestión táctica defensiva del rival de cerrarse atrás, de dejarlo tirar a Merino».
EL MÉRITO DE UNIÓN DE CRESPO
“Fue más irreal ganar tantos partidos seguidos que el hecho de quedar afuera en la Primera Fase de playoffs. Estamos todos con la calentura de que podíamos haber jugado una instancia más, dos o haber salido campeones. Pero bueno, es lo que el deporte nos dejó. Y es muy meritorio lo de Unión de Crespo por el laburo que hizo, es un equipo que por posición tiene jugadores muy interesantes; tiene un ‘4’ recontra tirador (Juan Pablo Folmer), un pívot que fue un desastre todo el torneo y ahora que se envalentonó, se puso bastante vio y aportó (Javier Díaz), un base tirador y un base penetrador, y un Rodrigo Gieco muy desequilibrante para la categoría”.
EL PRESUPUESTO Y LA DIRECTIVA
“Siento que hice bastante bien las cosas en todo sentido. En lo organizacional porque cuando llegué me hice cargo de absolutamente todo, la logística, el preparador físico… Y en cuanto a la estructura de juego y el perfil de equipo que elegí, jamás tuvimos ningún problema. Quizás el perfil de los jugadores con los que contamos pasó por un presupuesto acotado del club. De la parte dirigencial no hubo una idea real de ir por el campeonato, decir “vamos a poner un poco más”. Creo que fue el mismo presupuesto de la temporada pasada o un poquito menos, con lo cual no voy a decir que hicimos un milagro ni mucho menos pero la verdad es que hicimos las cosas muy bien”.
“Nosotros sabíamos que la jugada la hacíamos con la continuidad y no del presupuesto, eso lo teníamos claro todos. Si apostamos por eso es porque no podíamos ir más allá en el presupuesto, no podíamos aumentarlo. Yo no digo que haya sido bajo, digo que había presupuestos más altos”
EL CARÁCTER DEL EQUIPO
“Mis primeras armas las quería hacer con un equipo dócil, que pudiera hacer un laburo colectivo, entonces yo elegí ese perfil. Si hubiera tenido a Perroni (NdR: José Perroni, jugador de San José) no sé si hubiera podido entrenar; y digo Perroni porque se me viene a la cabeza ese perfil de jugador. En la primera temporada que estuve, si contaba con un jugador como él me hubiera dado una cuestión actitudinal impresionante y de personalidad, pero no sé si hubiera podido entrenar 5 vs. 5 todo el año como lo hicimos. Entonces, uno como entrenador a la hora de elegir toma cosas y deja cosas».
«El tema del carácter y lo anímico es como el jugador que tiene tiro o no tiene tiro. El que no tiene tiro, lo podés tener lanzando todo el día o triple turno pero cuando tenga que meter el triple para salir campeón es muy probable que no lo meta. Pero no porque no sea tirador, sino porque es carácter; yo no sé si sentí que daba para dar más porque si pinchás de más capaz que se te escapa por el otro lado. Yo tenía jugadores que no sé si daba para estar volviéndolos locos en el sentido de lo táctico, anímico y actitud. No sé hasta dónde… Los años de experiencia me van a decir si tengo que apretar el acelerador un poco más pero siento que no me quedó mucho por hacer».
LAS CRÍTICAS DE LOS SIMPATIZANTES
“La gente puede estar de acuerdo o no en un montón de cosas. El argentino a veces paga la entrada para descargar en la cancha cuestiones internas de la semana; la verdad que yo me fui del club con la sensación que le había robado la plata a alguien; eso me molesta, ese exitismo barato. No fueron todos, tampoco quiero generalizar lo sucedido. Me molestó el insulto hacia mi persona. Uno no puede evaluar el público pero lo que puedo decir es: ‘No deberíamos confundir el deseo de ascender y de salir campeón con el camino que estamos transitando para hacerlo; por momentos el deseo es mucho mayor a lo que hago para conseguirlo’. Ahí está la incoherencia. Hay que ser realista del presupuesto que tenés, del equipo que tenés y de la infraestructura en definitiva”












