Nicolás Deniz desde La Rioja – Entre Ríos Básquet
Sin dudas fue una noche especial para Paolo Alfredo Quinteros; después de más de siete años el entrerriano volvió a ponerse la camiseta del Seleccionado Argentino, aquella que había defendido orgullosamente en 72 oportunidades, con la que logró dos títulos y se colgó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Con su participación en cancha anoche en la gran victoria por 80 a 63 frente a Estados Unidos por las eliminatorias rumbo al Mundial de China 2019, el oriundo de Colón se transformó en el jugador más veterano en vestir la camiseta del representativo nacional con 39 años, 10 meses y 14 días, superando a Emanuel Ginóbili (39 años y 15 días) en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
El imponente Superdomo lo recibió de manera especial, era un invitado de lujo a la fiesta en La Rioja. Calentó la muñeca, calibró la mira en la previa. Aplausos y más aplausos para Paolo, quien ingresó como titular con su contemporáneo Luis Scola.
El surgido de La Armonía no tuvo un primer tiempo positivo en el plano ofensivo (0/6 de cancha en 8:52 minutos) fallando un par de lanzamientos francos, de esos que Quinteros habitualmente emboca; no obstante, estuvo muy enfocado en los sistemas tácticos y sólido en el plano defensivo. Las 10.000 personas presentes en el estadio estaban esperando su anotación.
La “mufa” terminó con dos libres en el tercer cuarto. Y en el amanecer del último período el Superdomo explotó cuando la pelota acarició la red con un “bombazo” de frente al canasto del ex La Unión para que Argentina se catapulte por 21 (61-40) en ese momento. Lo gritó con alma y vida. Lo gritamos todos!
Además Quinteros jugó varios pick and roll con Scola que abrieron espacios para que Argentina sentencie el pleito sin sobresaltos. En ese marco, “Chapu” Nocioni bromeó desde su cuenta de Twitter: “Conexión de 80 años!!!”
El entrerriano hizo su aporte para lograr la clasificación mundialista y culminó con 5 puntos. Pero lo numérico fue lo de menos. El cariño que recibió y la idolatría por parte de los riojanos con seguridad no se la olvidará fácilmente. El “viejito” recordará que volvió a escuchar el inoxidable “Paolo, Paolo, Paolo”.












