Bernasconi: “Hay que hacer borrón y cuenta nueva”

0
1251

El pivote de Central Entrerriano de Gualeguaychú, Sebastián Bernasconi, dialogó con los medios de prensa tras la derrota en el segundo partido de la serie de semifinal nacional del Torneo Federal (eliminatoria 2-2) y expresó que «esto es básquet. El jueves hay que hacer borrón y cuenta nueva”.

“Es una lástima que lo perdimos acá pero ahora vamos a concentrar en la semana para ir a jugar allá. Que vamos hacer, son cosas que pasan», aseveró el oriundo de Concepción del Uruguay.

Bernasconi también agradeció el «impresionante apoyo de la gente» que llenó el estadio José María Bértora con una ilusión que deberá aguardar la definición hasta el jueves cuando se juegue en el estadio de Lanús el quinto partido por el segundo ascenso a la Liga Argentina y el pase a la final del Torneo Federal de Básquet.

BUSCAN A LOS CULPABLES DEL CORTE DE LUZ

Del tema habló toda la ciudad. No porque Central Entrerriano haya logrado el ascenso a la Liga Argentina y tampoco por el triunfo de Lanús que llevó la serie a un quinto juego.

De lo que todos hablaron fue del absurdo corte de luz provocado por manos todavía anónimas, que generó malestar en todo el José María Bértora y, una vez consumado el triunfo de Lanús, generó el rechazo de todos quienes estuvieron en el estadio.

La dirigencia de Central reaccionó rápido, primero repudiando lo ocurrido y dejando en claro que actuarán con todos los medios a disposición, para poder aclarar el hecho y dar con los responsables.

Asimismo, enviaron notas de disculpas tanto a Lanús como a la Confederación Argentina de Básquet.

CUANDO LO QUE SE APAGA ES LA RAZÓN

Faltando muy pocos minutos para culminar el 4º Partido de la intensa serie que protagonizan los primeros equipos de CCE y LANÚS, se produjo un apagón de las luces del Estadio José María Bértora, que mantuvo inactivo el encuentro durante unos diez (10) minutos.-

Por suerte el abrupto corte no dejó secuelas en el resultado del match (al menos fue evidente que no perjudicó el andar del equipo visitante).-

Sin embargo, lo triste, desconcertante y humillante del seudo-episodio eléctrico fue confirmar la veracidad del hecho que todos los presentes en el Estadio sospechamos al instante; a saber: que el apagón no se debió a un defecto del sistema instalado, sino al obrar delirante de saboteadores de la razón.-

Bastó hacer un rápido repaso por los rostros de los Centralistas presentes para obtener una imagen de la desazón y de la angustiosa incredulidad que el bochornoso hecho generó en cada uno de ellos. Ni hablar del contraste entre la inconsciencia del acto y lo impecable de la conducta exhibida por los cientos de hinchas y simpatizantes de CCE y de LANÚS, que colmaron el Bértora manteniendo un comportamiento ejemplar antes, durante y después del espectáculo deportivo. Y ni mencionar que sólo por casualidad nadie se salió de cauce provocando una hecatombe que hubiera sido mal recordada por años como nacida de la más rutilante imbecilidad.-

Y aunque parezca que no, si algo definió el grado de necedad subyacente al acto nefasto fue la tajante ausencia de justificación de la bobería de los protagonistas. ¿Qué explicación «útil» le hallaron a su obrar?, ¿que «aporte» sopesaron que le daban a nuestro equipo? Y en todo caso, ¿quién carajo se creen que son para sentirse con derecho a llevar el nombre del CCE al Museo del Patetismo?

Con todo, la tristeza y el desconcierto provocados por el absurdo proceder de ¿hinchas? afectos a prácticas de la prehistoria deportiva no minimizan la sensación de profunda humillación que la salvajada ha generado en el universo rojinegro. NI EL CCE NI LOS CENTRALISTAS NOS MERECEMOS ESTO SEÑORES. Nuestra Institución no necesita de este tipo de apagones de la razón para ganar por derecha o perder con dignidad. ¡¡Somos CENTRAL, estúpidos!!

Frente al oprobio vivenciado -que, por cierto, no será gratuito para el Club-, la CD que presido inició un sumario y actuará con firmeza en la búsqueda de los autores. No descenderemos a su nivel, y por el contrario, no ocultaremos la verdad ni daremos explicaciones falsas o ridículos. Sepan los causantes que deberán hacerse cargo de los efectos dañosos de su accionar, y deberán pedir disculpas a los cientos de socios y simpatizantes rojinegros que debieron soportar semejante falta de respeto. Disculpas que -nobleza obliga- deberán extender al CLUB LANÚS -que nos visitó- y a la CABB -organizadora del TFB-.

Hasta entonces esas disculpas las pide el suscripto en nombre de la Comisión Directiva del CCE; esperando sepan discernir que más allá de los incontrolables perjuicios que pueden emanar de la estupidez humana, el CCE cumplió con creces con todos los deberes a su cargo.-

Dr. Daniel GARBINO

PTE. – C.C.E.