Por Nicolás Deniz – Entre Ríos Básquet
Hay situaciones, momentos, acciones que los adjetivos parecen no alcanzar, para bien o para mal. Lo que logró Estudiantes de Concordia con su clasificación al “Final Four” de la Liga de las Américas esta noche es uno de esos hitos que no se olvidarán jamás para el deporte entrerriano. Y cualquier adjetivo positivo que se le quiera poner quedará chico.
Aquellos que conocieron el gimnasio de calle Santa María de Oro y San Luis en sus comienzos, con las baldosas verdes y una pared que si tirabas un pase “voleado” podía irse a la casa del vecino, hoy están felices. Los que estuvieron en las malas cuando la sede de San Luis 421 se iba a rematar; los que bancaron a mediados de los ´90 cuando las categorías formativas estaban desmembradas; los que vivieron las frustraciones en la Liga Provincial cuando se conformaban “equipazos”, hoy merecen festejar.
El domingo 7 de enero de 2007 fue el día del despegue, aquella noche el equipo dirigido por Alejandro Fiorido superó 83 a 75 a La Unión de Colón en condición de local y comenzó una campaña brillante en la Liga Provincial (28 triunfos y 6 derrotas) que terminaría en el ascenso a la Liga Nacional B.
Claudio “Lolo” Farabello, Joaquín Etcheverry, Ariel Blanc, Oscar Aballe, Guillermo Rasmussen, Fernando Etchenausse, Isaac Monti, Gastón Castro, Hernán Henchoz, Federico Cabrera y Casio Bondaz conformaron aquel plantel que el 13 de julio dio la vuelta olímpica en el estadio Carlos Delasoie justamente ante el propio “Rojo” colonense.
Pasaron varias temporadas de Liga B con vaivenes en lo deportivo pero siempre con el convencimiento de ir para adelante. En 2011 la Asociación de Clubes (AdC) decidió invitar más participantes y aprobó el ingreso de seis clubes para el Torneo Nacional de Ascenso, entre ellos estaba Estudiantes. Debutó en la segunda categoría de nuestro básquet el 21 de septiembre ya con el entrenador Hernán Laginestra en el banquillo.
No pasó mucho tiempo para concretar el regreso a la Liga Nacional; se logró la hazaña tras 24 años. La noche del 14 de m
ayo de 2013 superó a San Martín de Corrientes por un ajustado 78-77 en el “Fortín Rojinegro” y consagró campeón al dar vuelta la serie que perdía por 2-0. En un cierre escandaloso producto de la agresión de los hinchas locales hacia el plantel entrerriano, la gesta se concretó para alegría de toda una ciudad.
Un descollante Lee Roberts, la gran figura a lo largo de toda la temporada, lideró un plantel que explotó en los playoffs. Pablo Moya, Eduardo Gamboa, Sebastián Orresta, Alejo Montes, Pablo Osores, Matías Fioretti, Leonardo Peralta (un talismán para los ascensos), Joaquín Giordana, Franco Arroniz y Lucas Noguera pusieron sus nombres en la historia con el título del TNA.
La escalada en la elite del básquet nacional continuó. Estudiantes se clasificó al Súper 8 en la temporada 2014/2015 de la LNB, mientras que en la 2016/2017 el equipo se ubicó en la segunda posición de la Conferencia Norte y logró un boleto al Súper 4. Había más la campaña pasada; el “Verde” llegó a las semifinales de la Norte (cayó vs. Regatas 3-1) y selló su pasaje a la Liga Sudamericana. Hasta allí llegó el brillante ciclo de Laginestra.

La puerta en el banco de suplentes se abrió para el debutante Lucas Victoriano. Y lo del presente ciclo del elenco dirigido por el tucumano es historia conocida; si alguien apostaba por este presente a nivel continental lo hubiesen tratado de loco, de inconsciente. Impensado haber sido subcampeón de la Liga Sudamericana tres meses atrás bajando gigantes como Flamengo, Pinheiros, Malvín y peleando de igual a igual con el todopoderoso Guaros de Lara.
Y la historia siguió. Hoy Estudiantes está entre los cuatro mejores de América y nada de lo que logró en 11 años y hasta donde se encuentra hoy es casualidad. Detrás del resultado memorable de este domingo 11 de marzo de 2018 hay compromiso y esfuerzo de toda una institución, convencimiento y responsabilidad de los dirigentes, trabajo de cuerpos técnicos y jugadores, pasión de los hinchas. Todos aportaron su porción. Por eso es momento de disfrutar pero no hay que dejar de seguir mirando hacia adelante. ¡Felicitaciones Estudiantes!















