En la web de Entre Ríos Básquet continuamos desempolvando material de nuestras revistas. En el año 2013, en la previa del Campeonato Argentino de Mayores en Concordia, charlamos con Eduardo Villares, quien en la Capital Nacional del Citrus ganaría su quinto título en el “Más Argentino de los Campeonatos” y alcanzaría un récord junto con Claudio Farabello.
Aquella fría tarde de junio en un hotel céntrico de la ciudad de la ciudad de la costa del Uruguay, el “Narigón” hizo un repaso completo de sus inicios en la disciplina en el Paraná Rowing Nacional y sus pasos por cuatro instituciones (Echagüe, La Unión, Central Entrerriano y Sionista) en el TNA y Liga Nacional.
Sus comienzos
Cuando a Villares le nombran el Paraná Rowing Club, su cara se convierte en una sonrisa. Miles de recuerdos empiezan a dar vueltas en su cabeza y siempre aparecen acompañados de mamá Olga y papá “Lacho”. “Mis padres iban al Rowing y a los cuatro años ya concurría a las colonias de vacaciones y empecé a hacer deportes. Después me fui enganchando con el básquet, paralelamente que también jugaba al rugby. Por un tiempo hice solo al rugby pero fui volviendo de poco. Las zapatillas que habré gastado en Rowing, pasábamos días completos. Me acuerdo los asados a la orilla del río con la familia y los amigos”, comenta.
Seguidamente marca un día de los comienzos de la década del ´90 como muy importante en su vida basquetbolística: “Estábamos sentados con José Lenardón tomando una coca en una esquina y pasó Darío ´Papona´ Albornoz y nos dijo que estábamos convocados a una preselección de Paraná para jugar el Campeonato Entrerriano de Mini. Para mí fue algo insólito porque hacía poquito había empezado a jugar. Primero era un grupo de veinticinco chicos y empezaron a hacer cortar y yo seguía quedando, hasta que dieron el plantel definitivo y estaba mi nombre. Ahí fue cuando me empecé a entusiasmar con el básquet”.
Su paso por los equipos entrerrianos
Echagüe de Paraná: “En ese momento era el club que estaba en la Liga Nacional y que se fijaba en jugadores que estaban teniendo un crecimiento. Aprendí mucho en Echagüe y fue mi trampolín para que el básquet pase a ser mi laburo”.
La Unión de Colón: “Fue un poco mi despegue. Carlos Delasoie puso los ojos en mí y me llevó a un muy buen equipo con Maximiliano Riolfo, Mario Romay, Juan Cantero, Maximiliano Morel Pohl, entre otros. Fue una gran temporada, salimos cuartos en el TNA. Luego de esa campaña hubo equipos importantes que empezaron a mirarme”.
Central Entrerriano: “Fabio Demti apostó por mí y me llevó a Gualeguaychú. Sin dudas fue uno de mis mejores años en la Liga Nacional, no solo en lo individual sino también a nivel colectivo. Fue la mejor campaña de la historia del equipo con un quinto puesto. Fui bastante protagonista, Fabio me dio mucha confianza. Gracias a ese año Julio Lamas me llamó y me incorporé a Ben Hur”.
Sionista: “Es mi casa y volví luego de mucho tiempo. Fue un año buenísimo, terminamos disputando las semifinales que nos ganó el Atenas campeón. Fue jugar con amigos; había un gran grupo humano, la pasamos muy bien tanto dentro como fuera de la cancha. Fue espectacular esa temporada”.













