Parque Sur, con una contundente actuación en condición de local, consiguió un ansiado y esperado triunfo ante Gimnasia y Esgrima de La Plata por 85 a 71. Brian Osuna fue la gran figura para los del Puerto Viejo, con 22 puntos y 8 rebotes. También se destacó Franco Fragozo, autor de 18 unidades y 9 rebotes.
No ganaba desde noviembre pasado el equipo de Iván Paolazzi, por eso se festejó y todo fue un desahogo. Parque Sur cortó una racha de 16 derrotas consecutivas y lo hizo con un gran juego anoche. Parque realizó una gran tarea colectiva, prevaleció en el marcador a lo largo de los 40 minutos.
El triunfo se sostuvo básicamente por un Brian Osuna y un regreso innmejorable al Gigante. Además, hubo un estupendo acompañamiento de Lofrano en la base, de Fragozo y Bofelli en el goleo. En la visita, que enfrentará mañana a Rocamora, hubo 13 puntos de Alan Moreno.
Parque Sur ganó por muchas cosas, pero sobre todo porque cuesta mucho encontrarle bajos rendimientos. Para cerrar ese gran primer cuarto que regalaron los dos, Gimnasia lo empardó en 17 faltando 3 minutos por Sánchez, Moreno -goleador del Lobo con 16 puntos- y Helman sobre todo. Fue 28 a 19 el final de uno de los mejores cuartos que Parque Sur jugó en esta Liga.
En el segundo parcial, el Lobo se metió en partido y Parque Sur tuvo pequeños baches en su rendimiento (los únicos del partido). Barrozo y el mágico Gianella acercaron a los suyos a 7. Pero Fragozo y Osuna (que hizo 11 puntos en el primer tiempo) estaban intratables. Con 12 rebotes defensivos, Parque Sur se fue al descanso largo 42 a 34. Encontró esta noche esas sociedades que tanto necesitaba en las pinturas para que el rival no tire siempre cómodo y tome segundas opciones. Y en ataque para sumar gol y disputar los rebotes ofensivos.
Parque Sur hizo muy bien las cosas en los dos cuartos finales. En el tercero lo planchó a Gimnasia y con Lofrano, Osuna y Fragozo lo lastimó demasiado. Promediando el período lo ganaba 53 a 36 para el delirio de un estadio que hace meses esperaba un triunfo así. Fue Santiago Mazza el que con 11 puntos sacó la cara por la visita para achicar la brecha a 10 tantos, de un cuarto que terminó apenas 59 a 53 para los locales.
Parque Sur no aflojó nunca. Y cuando el Lobo le discutió el pleito lo volvió a morder. Era 67-53 el tablero antes de los 3′ del último cuarto. Y repitiendo sus argumentos de todo el partido, sacó más de 20 de distancia para cerrarlo tranquilo. Fue 85 a 71. Lo ganó muy bien. Lo necesitaba urgente. Un partido cambia poco los números, pero encontró la llave para abrir la puerta de la esperanza. Y todavía queda bastante por jugar. Jugando así puede creerse lo que se proponga.














