“No me pienso dormir hasta tarde de la alegría que tengo”, esas fueron las palabras del campeón argentino Lucas Giqueaux casi de madrugada, por lo cual accedió a charlar con Entre Ríos Básquet de lo que significó la coronación en el Argentino U15 disputado en Corrientes. “Recién se me está pasando la euforia de a poco, es algo que no nos esperábamos”, agregó.
El pívot de Zaninetti, que promedió 7.5 puntos y 6.7 puntos en 25.2 minutos, fue uno de los baluartes en la consagración de un equipo muy superior a todos sus rivales en el Cuadrangular final.
- ¿Cuáles fueron las principales virtudes de Entre Ríos para alcanzar el título?
- A mi criterio, las virtudes de este equipo fueron varias, una de ellas fue la excelente amistad y el compañerismo que nos unía, si bien somos de varios lugares de la provincia, luego de la última concentración sabíamos que el “nosotros” estaba por delante del “yo”. También hay que destacar la seriedad con la cual afrontamos este proceso que finalizaba con la disputa del torneo argentino.
- ¿En qué hizo hincapié Dosebe después del segundo partido para que el equipo encuentre el mejor rendimiento?
- Alejandro en todos los partidos nos pidió las mismas cosas: Defender duro para tratar de correr contraataques y lograr hacer goles rápidos, no apurarse en tomar tiros en ataque fijo, estar concentrados y atentos en todo momento. Nos dijo que no había que regalar nada ya que nosotros íbamos en busca del título, no a ver que pasaba.
- Los números reflejaron que tuviste un muy buen torneo, ¿cómo lo evalúas vos? ¿Cómo te sentiste con el funcionamiento del equipo?
- Tuve la suerte de poder jugar un buen torneo superando los objetivos que me había impuesto antes del campeonato. La verdad que estoy muy conforme pero no satisfecho. En el plantel se destacó por el compañerismo, siempre alentándonos el uno al otro, dentro y fuera de la cancha. Además logramos formar un equipo en que cada jugador cumplía un determinado rol y que sumando cada granito de arena que cada uno ponía podíamos lograr hacer un buen torneo.
- ¿Cómo fueron los festejos? ¿Son concientes que quedaron en la historia grande del básquet de la provincia?
- Ya cuando faltaba un minuto para que terminase el partido era todo festejo, muchos padres emocionados por el logro deportivo y nosotros satisfechos de alcanzar lo que tanto habíamos venido a buscar. Me cuesta creer lo que logramos, oportunidades como esta muy pocas veces se viven en la vida, así que me siento un afortunado de ser parte de este equipo. Espero algún día poder repetir algo por el estilo.